Archivo mensual: abril 2010

Madres de Plaza de Mayo: 33 años de rondas

“¡Circulen!” fue la orden de los militares en respuesta a Azucena Villaflor y sus 14 compañeras que solicitaron en Casa Rosada una audiencia con el dictador Rafael Videla para reclamar por la desaparición de sus hijos/as. Y así lo hicieron.

Vienen “circulando” hace 33 años alrededor de la pirámide en la Plaza de Mayo, sin dogmas, sin violencia, sin venganza, para llenar un agujero vacío con memoria, coraje y amor.

Madres que fueron paridas por sus hijos/as. Hijos/as que nos parieron en su lucha. Nos sentimos parte de una generación que es tildada por muchos/as reaccionarios/as como apolítica, desinteresada, individualista. A ellos/as les contestamos que decidimos luchar por la justicia y la memoria, que mucho de nuestro “orgullo” tiene que ver con esas Madres de Plaza de Mayo.

De ellas tomamos el valor de visibilizarnos, la coherencia de no sentir vergüenza por nuestro amor y la convicción de que un país mejor se construye con inclusión.

El mejor homenaje que encontramos es intentar, día a día, seguir el ejemplo de ustedes, Madres de la Plaza, de luchar por el 100% de los derechos: “Todos los derechos para todos y todas”.

Share



1 comentario

Archivado bajo Actualidad, Noticias

No jueguen con nuestros derechos

Hoy no hubo quorum para sesionar. Nuestros derechos quedaron presos de la disputa que vive nuestro país entre oficialismo-oposición. Nuestro trabajo está focalizado ahora en que el próximo miércoles se trate la ley de matrimonio para todos y todas.

Hace no tanto, nos echaban del registro civil, hoy algunas parejas salen casadas. Hace no tanto, presentábamos amparos, hoy jueces/as fallan por nuestros derechos. Hace 27 años, desde el retorno a la democracia, nunca habían ni siquiera debatido estos temas, hoy está el dictamen para ser votado. Todo siempre parece imposible y la igualdad no es un camino fácil, pero lo vamos a conseguir como conseguimos los otros avances.

Esta sesión era una sesión de “acuerdo”, es decir, todos los bloques se comprometieron a dar quorum y a tratar los temas. Primero, algunos bloques habían planteado tocar solo matrimonio pero la mayor parte de la oposición tenía el objetivo de introducir la “ley del cheque”. Entonces se pidió que el matrimonio se discuta como primer tema, puesto que tenía mas consenso. Esa moción no tuvo mayoría. Los que plantearon mas fuertemente el tema de matrimonio fueron los bloques de Nuevo Encuentro, GEN y Partido Socialista.

Asi las cosas, evidentemente el “acuerdo” se rompió y, los que no querían tratar la ley del cheque y los que no querían tratar matrimonio impidieron el desarrollo de la sesión. A sólo 40 minutos de iniciada, con el supuesto quorum acordado los días anteriores que no suponía problema, Felipe Solá (Peronismo Federal) y Patricia Bullrich (Coalición Cívica) pidieron que se levante la sesión.

Luego, empezaron las chicanas políticas y ciertos sectores atacaron a defensores/as del proyecto como Vilma Ibarra y Martín Sabbatella confiados también en el acuerdo del quorum, pero que se hacen cargo igual de haber quedado en medio de estas operaciones.

Creemos que nuestra postura no debe ser acompañar estas acusaciones. Que se debe apoyar a todos/as  los/as diputados/as que siempre apoyaron nuestra igualdad.

Que el oficialismo-oposición se peleen por la ley del cheque, por ejemplo, o lo que quieran. Pero no podemos aceptar que escogan ese argumento -nuestra igualdad- para atacarse. Porque están jugando con nuestros derechos.

Sabemos bien quién es quién. Y en la sesión que se apruebe quedará bien claro -sin ambigüedades- los que voten por la igualdad y los que voten leyes apartheid o en contra. Mas allá de las partidocracias, creemos que tenemos que denunciar esta dicotomía oficialismo-oposición y dejar en claro que no queremos que nos mientan.

Share


2 comentarios

Archivado bajo Derechos, Noticias

Si no hay matrimonio para todas y todos, hay discriminación

Desde 100% diversidad y derechos, decimos “Todos los derechos para todos y todas” porque creemos que lesbianas, gays, bisexuales y varones y mujeres trans debemos gozar de todos los derechos que nuestra Constitución garantiza para todas y todos los ciudadanos.

No pedimos un “matrimonio gay”, sino simplemente que el matrimonio –una institución civil- incluya en igualdad a todas las personas, independientemente de la orientación sexual; como también reclamamos la sanción de las leyes que permitan el cambio de identidad de género y reasignación de sexo para que las personas que integran el colectivo de varones y mujeres trans puedan ejercer plenamente su ciudadanía.

Hoy, que estamos muy cerca de lograr la igualdad jurídica para millones de personas, aparecieron los/as que dicen “está bien que tengan los mismos derechos, pero con una Ley de Unión Civil alcanza, no es necesario que se amplíe el matrimonio”. Y el nombre sí importa, porque sino hay matrimonio para todos y todas, hay discriminación.

La derecha y la jerarquía de la iglesia católica se aferran al nombre como una forma de perpetuar la desigualdad, pero no es la primera vez que lo hacen.

Cuando la lucha de las mujeres logró el derecho al voto  dijeron: “que se llame derecho a la participación política de las mujeres”. También se opusieron al divorcio, a la ley de salud sexual y reproductiva, a la prevención del vih y sida y hoy se oponen a que todos y todas accedamos al matrimonio.

Resulta llamativo que algunos/as diputados y diputadas que habían comprometido públicamente su respaldo a la igualdad, que implica el mismo instituto -el matrimonio, en este caso- para todas las orientaciones sexuales, hayan firmado luego un proyecto de “Unión Civil” en una maniobra que pretendía que lleguen los dos proyectos al recinto. Tal es el caso de la Presidenta de la Comisión de Familia, la Diputada Claudia Rucci, ojala que al momento de votar recuerde que dio su apoyo al matrimonio para todos y todas.

Obviamente que la sanción de esta reforma, como las que reclamamos para el colectivo trans, no resolverán automáticamente la discriminación y la exclusión social que sufrimos lesbianas, gays, bisexuales y trans pero sin ningún lugar a dudas serán un gran avance jurídico, social y cultural.

En primer lugar porque con estás leyes cesara una de las peores discriminaciones: la que produce el propio Estado, segundo porque generaran mejores condiciones para la inclusión social de la diversidad sexual y finalmente porque ayudaran enormemente a la construcción de un cambio cultural que permita reducir los niveles de discriminación y violencia que generan la homo, lesbo, bi y trans fobia.

Durante la “ronda de dialogo” el Cardenal Bergoglio entregó un documento del Episcopado donde afirman: “es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad”, en obvia referencia a los proyectos de Ley sobre aborto y la ampliación del matrimonio a parejas del mismo sexo.

Vaya como respuesta lo expresado por el Presidente Español, José Luis Rodríguez Zapatero, en ocasión de la votación de la modificación del Código Civil en ese país: “No estamos legislando, Señorías, para gentes remotas y extrañas. Estamos ampliando las oportunidades de felicidad para nuestros vecinos, para nuestros compañeros de trabajo, para nuestros amigos y para nuestros familiares, y a la vez estamos construyendo un país más decente, porque una sociedad decente es aquella que no humilla a sus miembros”.

El miércoles 28 de abril se vota nuestra igualdad. ¡Vayamos todos y todas al Congreso!

Share

2 comentarios

Archivado bajo Derechos, Noticias

Carta abierta de Norma y Cachita: “Una igualdad que ya no puede esperar mas”

Podemos decir que estamos firmes en este intento, el mas importante de nuestras vidas, de cambiar una realidad injusta, por una sociedad donde exista de manera real y efectiva, el equilibrio y la armonía que emanen de una legislatura basada estrictamente en la justicia.

Estamos firmes porque nos avala toda una vida de amor y de trabajo, porque sentimos que este esfuerzo nuestro se basa en el recuerdo y en nombre de quienes pasaron por este mundo teniendo que soportar estigmas, afrentas, injurias, burlas, desprecios y discriminaciones.

Porque lo hemos sentido nosotras y aún lo siguen sintiendo muchas personas, es que estamos y estaremos bregando por una igualdad que ya no puede esperar mas. Es tiempo de justicia, es tiempo que los seres humanos sean juzgados por sus acciones, sus valores y sus sentimientos y no por que haya una sociedad que mutila a sus individuos y los/as obligue a aceptar como válido un solo modelo de vida, excluyendo a miles de personas, llevándolas a vivir encerradas/os y escondiendo lo mas hermoso que le puede pasar: estar enamorados/as y ocultarlo como si fuera una enfermedad o un delito.

Hablamos por quienes sufrieron el tormento de sentir el desprecio de su propia familia y no pudieron soportarlo. Por quienes vivieron y murieron bajo presiones tan grandes que le impidieron disfrutar el hecho tan trascendental de haber nacido.

Pedimos igualdad jurídica con sus derechos y obligaciones para realizarnos como seres íntegros/as, como lo que somos: seres humanos. Esta igualdad es, mas que nunca en este caso, sinónimo de justicia y eso es lo que lograremos.

Hemos sentido en la piel y en el alma el apoyo, el cariño, el ánimo y la solidaridad de la gente en todas partes, en el barrio, en la calle, en el trabajo, de compañeros/as, de amigos/as y de quienes nunca nos habían visto.

A todos, gracias por hacer ver que somos tantos/as los/as que luchamos por lo justo. A quienes no lo entienden así, les decimos que nosotros si podemos comprenderlos/as por haber padecido tanto tiempo bajos las improntas de tabúes, preconceptos, estereotipos, todo marcado a fuego en nuestras mentes, que nos condicionaron y nos llevaron a  actuar contra nosotros/as mismos/as.

Por eso repetimos: somos personas tan buenas o malas como cualquiera, tan hijos e hijas como cualquiera, segregados/as por poderes religiosos, políticos y económicos que se arrogaron impunemente el “derecho” a ser lo único.

Pero hoy y ahora no queremos eufemismos pseudo legales, no queremos ghettos disfrazados de leyes, exigimos lo que como personas, ciudadanos/as y habitantes de este país nos corresponde de manera inalienable.

No queremos dogmas que no son nuestros poniendo barreras institucionales y hablando como si fueran dueños/as y amos/as.

Una diputada dijo que lo único que quería con su proyecto alternativo era defender la institución del matrimonio. Pregunto ¿de qué la va a defender si no la estamos atacando? Todo lo contrario, queremos integrarnos a ella, esto si entienden el significado de la palabra integración tanto como el de exclusión.

Estamos reclamando nuestros derechos a un estado democrático y libre, no a quienes detentan un poder que no les corresponde y no nos representa: ¡LEY DE MATRIMONIO PARA TODOS Y TODAS YA!

Share

19 comentarios

Archivado bajo Derechos

¡Martín Canevaro y Carlos Alvárez son marido y marido!

Finalmente, Martin y Carlos contrajeron matrimonio luego del fallo de la justicia porteña que declaró inconstitucionales los artículos del Código Civil que son interpretados como impedimentos para el casamiento entre personas del mismo sexo.

Se transformaron en la cuarta pareja gay en obtener su libreta de matrimonio con una sentencia que quedó firme ya que la Fiscal de Cámara Daniela Ugolini desistió de sostener la apelación que hiciera su par de primera instancia.

Con la emoción contenida que tiene el logro de todo sueño, Carlos y Martín hicieron hincapié en la necesidad de la sanción de la ley de matrimonio para todos y todas. Debe quedar en claro que hoy las parejas gays no pueden contraer matrimonio, salvo por la vía judicial y con el azar del sorteo de jueces y fiscales.

El dictamen de la ley de matrimonio para incorporar a las parejas del mismo sexo fue aprobado y está listo para su tratamiento en el recinto. Estamos en la puerta de una oportunidad histórica de consagrar la igualdad jurídica para muchos/as habitantes de nuestro país. Esperemos que los legisladores escuchen a la sociedad y no a las presiones de las corporaciones.

¡Qué vivan los novios!

Share


2 comentarios

Archivado bajo Comunidad, Derechos, Noticias

Prendé tu detector de prejuicios (2)


¿Los padres / madres gay hacen que sus hijos sean homosexuales?
La mayoría de los gays y lesbianas tenemos papá y mamá heterosexuales. Y la mayoría de las parejas de gays y lesbianas tienen hijos e hijas heterosexuales. Eso es lo que dicen las estadísticas, y lo que la experiencia nos confirma a todos/as en nuestro barrio. No existe ninguna relación entre la orientación sexual de los padres y la de los hijos. Todos los estudios que se han hecho en distintos lugares del mundo (que han sido muchos) demostraron que no hay diferencia estadística en el porcentaje de hijos/as homosexuales criados por parejas del mismo o de distinto sexo. ¿Y si la hubiera, cuál sería el problema?
Por otra parte, todos los estudios han demostrado que los padres gays y las madres lesbianas pueden ser tan buenos padres / madres como los/as heterosexuales y que los chicos criados por parejas del mismo sexo no son diferentes a los demás ni tienen ningún problema por eso. Algunos de esos estudios fueron encargados y pagados por los que querían demostrar lo contrario, y se llevaron una sorpresa.

Entonces está  todo bien, pero a mí me parece que  las lesbianas y los gays no pueden mantener relaciones estables porque son  todos promiscuos…
Para nada. Ni en mayor ni en menor medida que cualquier pareja heterosexual. Hay parejas estables de mujeres y de varones que pueden durar toda una vida, como en cualquier lado; y hay relaciones casuales y encuentros por una noche, media hora, quince, dos minutos, como puede ocurrir entre un varón y una mujer cualquiera.
Las relaciones estables entre personas del mismo sexo son comunes. Sin embargo, a causa del estigma social que se expresa contra lesbianas y gays, estas parejas son usualmente invisibles. Los casamientos de mismo sexo no son reconocidos actualmente en nuestro país y muchos beneficios de esposos y esposas legales son negados a los compañeros domésticos. El reconocimiento de parejas con frecuencia pasa por ser no reconocido en los medios (Ej.: anuncios de casamiento y obituarios) y en los lugares de trabajo (Ej.: falta de fotos en el escritorio e invitaciones a eventos sociales).
La discriminación, la desigualdad de derechos, el “armario”, hacen que sea más difícil para gays y lesbianas formar una pareja estable, irse a vivir juntos a la vista de todos, ir de compras los domingos al supermercado o festejar el año nuevo con la familia acompañados de la pareja. Pero muchos y muchas, pese a todo, lo consiguen.
También están los que, al igual que muchas personas heterosexuales, no desean tener una vida en pareja, o forman relaciones abiertas o de otro tipo. Y eso no está bien ni mal, siempre que sea una decisión libre de cada uno y cada una.
Lo que sí está  mal es que muchas parejas estables que quieren formalizar su relación, casarse en un Registro Civil como sus vecinos y ser reconocidos por el Estado y la sociedad como familia no puedan hacerlo porque nuestra legislación los trata como ciudadanos/as de segunda.

¿Y por qué hay tantos gays que tienen SIDA?
Pesa sobre nosotros una estigmatización que viene desde los inicios de la pandemia. Incluso antes de que se supiera de qué se trataba el virus del VIH se hablaba de “la peste rosa”, utilizando a la población homosexual como chivo expiatorio del nuevo flagelo. Muchos suelen  canalizar sus miedos ante nuevas y riesgosas situaciones sociales mediante la estigmatización y la caza de brujas antes que entender el problema para poder enfrentarlo sin engaños. Pero todos los seres humanos somos pasibles de contagio en la misma medida. En los últimos años las estadísticas muestran que a nivel mundial la población infectada que más creció fue la  de las mujeres jóvenes sexualmente activas, principalmente de estratos socio-económicos vulnerables. Esto no significa que sean más susceptibles del contagio sino que están más desprotegidas socialmente, sin educación y sin recursos para prevenirse. Si bien la población de varones gays es afectada, esto se debe a que muchos llevan una vida sexual de manera clandestina por miedo al rechazo, lo que hace que no hablen de sexo y accedan menos a la información para tomar conciencia de los riesgos. El VIH-SIDA puede afectar a cualquiera persona que no tomes lo recaudos de precaución mínimos para evitarlo. No existen “grupos de riesgo”, como si existiera gente cuyo destino es infectarse por ser gay, trans, o que trabaje sexualmente. Lo que existen son prácticas de riesgo que lamentablemente proliferan en toda la población sexualmente activa. Es por eso que es discriminatorio que a la hora de donar sangre se considera a la población homosexual como “grupo de riesgo”. Esto alimenta el estigma, la idea de que es un grupo esencialmente peligroso y malsano. El VIH-SIDA no es más una enfermedad terminal, se trata de una enfermedad crónica. Para prevenirlo es necesario informarse y liberarse de los prejuicios. Porque cuando se piensa que un grupo determinado es el que es afectado, supuestamente, como por una marcan de origen, entonces se tiende a pensar que si alguien es heterosexual está libre de riesgo, y no es así. Nadie está destinado a contagiarse, aunque cualquiera puede hacerlo. Por eso no hay que dejarse llevar por la calentura, cuidarse y cuidar  también a las personas con las que tenemos sexo.

Share

2 comentarios

Archivado bajo Comunidad

La inseguridad de amar

Diariamente los medios de comunicación masiva nos inundan con noticias sobre la “inseguridad”. Desayunamos, almorzamos y cenamos con la televisión ataviada de asesinatos, robos, violencia. Personalidades del espectáculo se disputan quién dirá la frase mas fascista y cargada de venganza.

Pero poco y nada hemos visto, escuchado o leído sobre Natalia Noemí Gaitán, asesinada hace un mes por el padrastro de su novia, Daniel Torres.

Natalia murió a los 27 años en el hospital de Córdoba por un escopetazo que persiguió acabar con la relación que mantenía, y que su ruido no fue oído por los grandes medios.

Hoy la queremos recordar y lo seguiremos haciendo hasta que se haga justicia en su caso y hasta que todos los gobiernos implementen las políticas públicas necesarias para erradicar los crímenes de odio.

Cada cinco días, dos mujeres mueren víctimas de la violencia doméstica en el país, otras tantas a causa de los 500 mil abortos clandestinos al año y otras tantas mas viven en esclavitud víctimas de la trata de personas.

Natalia fue asesinada por ser una mujer lesbiana que ama a otra mujer. Y esto pasa en la segunda ciudad de nuestro país, en las vísperas del Bicentenario.

La exclusión, la discriminación, el considerar al/la otro/a como un inferior conlleva concretas vulneraciones de derechos. Y, como hoy venimos a denunciar, se lleva una vida por el solo hecho de amar.

Share

2 comentarios

Archivado bajo Comunidad, Derechos, Género, homo/lesbo/transfobia, Noticias