Archivo mensual: noviembre 2011

Respuesta de 100% Diversidad y Derechos a la nota del diario La Nación contra la Ley de Identidad de Género

Los organismos de Derechos Humanos y de la Diversidad Sexual que impulsamos una Ley de Identidad de Género que permita el cambio registral del nombre y género en el Documento Nacional de Identidad, expresamos nuestra alegría ante la aprobación del dictamen que avalará su tratamiento en el Congreso Nacional.  De aprobarse la ley, las personas podrán ejercer el derecho básico a la identidad personal que hoy les es vedado y se ahorrarán las humillaciones a las que son sometidas cuando, por ejemplo, en cualquier institución pública o privada se refieren a ellas con un nombre que no es el suyo.

No sin sorpresa nos encontramos con la editorial del diario La Nación  del día 15 de noviembre que proporciona información errónea, tendiente a una interpretación  desatinada del dictamen, que distorsiona su espíritu; y apela a una retórica cargada de ofensas. La nota afirma que:

Los menores de edad podrán acceder al cambio con autorización de sus padres, y si no existe esta autorización, podrán solicitarla a la Justicia. Debe señalarse, empero, que algunos legisladores, como Luis Cicogna (FpV), se opusieron a este punto por considerar peligroso que los menores puedan acceder a cirugías que modifiquen sus genitales externos.

 Lo que preocupa es que puede llegar a bastar la mera declaración de la persona o de los padres para sus hijos menores. Este punto es particularmente grave, pues la sexualidad, desde el punto de vista de las características psicológicas, no se define de inmediato e influyen muchos factores en ella, de donde parece harto peligroso -como señaló un legislador- que los padres tomen tamaña decisión sobre la sexualidad de sus hijos.

El artículo confunde  “autorización” con “obligación” y lo expone casi a la altura de una medida compulsiva. Respecto de los menores de edad, el proyecto de ley sólo permite la modificación en caso de que el menor exprese su consentimiento. Es obvio que no se trata de menores de cinco años, si no de las edades estipuladas por el Código Civil en las que se asume que un menor puede expresar un consentimiento consciente. Quien escribe la nota evidentemente ignora que la asunción  de género por parte de las personas trans se manifiesta generalmente a temprana edad, independientemente de la voluntad de los padres. Más aún, en casi la totalidad de los casos es en contra de ella. Este conflicto redunda abrumadoramente en la expulsión del ámbito familiar y educativo, sellando muchas veces un destino de marginalidad impuesta.

La vaguedad de estas afirmaciones conduce de manera deliberada a malos entendidos. Es preciso dejar en claro que la Ley contempla realidades que ya existen: las personas trans viven de hecho con su nombre propio, y algunas realizan operaciones de reasignación sexual. Como cualquier persona viven y se expresan en el género que consideran propio, más allá de la genitalidad. Como muchos teóricos señalan desde hace años, ese no es el único factor, ni el decisivo, en la conformación de la identidad de género de los individuos. El debate no es si una persona puede cambiar su sexo (como si se tratara de voluntades caprichosas)  si no el reconocimiento por parte del Estado de la misma dignidad con la que viven quienes responden a las expectativas sociales en torno a su  sexo biológico. ¿Tienen las personas trans derecho a que su identidad sea reconocida, o tendrán que seguir migrando de sus comunidades, sufrir el abandono de sus familias, ser excluidas del sistema educativo y de las oportunidades laborales porque “eligen” vivir un género que no es el que se espera de su sexo biológico? ¿Tenemos derecho a establecer con dudosos patrones “psicológicos” su identidad? No, y por eso defendemos que la rectificación de la partida de nacimiento no exija condiciones distintas a las de cualquier otro ciudadano para que su nombre sea reconocido en el DNI.

Pero la editorial de La Nación directamente abruma cuando expone la macabra imaginación de la que brotan sus preocupaciones:

Peor aún, cabe preguntarse si los matrimonios homosexuales que tengan hijos a través de los distintos mecanismos actuales no tomarán esta decisión con relación a sus niños, a los que perciben como iguales a ellos.

Todo el escrito supone una incorrecta identificación entre “identidad de género” y “orientación sexual” (que no es una “preferencia” porque aunque no se conozcan causas biológicas, tampoco se trata de un acto voluntario). Salvando este error que incentiva la confusión general, queda la imagen de pérfidos matrimonios dispuestos a mutilar a sus hijos e hijas por el mero capricho de hacerlos a su imagen y semejanza, como si la subjetividad de una persona dependiera directamente de sus padres o de sus madres. Por si quedara alguna duda: no existen ni han existido tales casos. Pero la narrativa espeluznante de la nota no se detiene allí:

El tema no es menor desde el punto de vista del Estado. Por ejemplo, será difícil identificar un cadáver por su identidad “autopercibida”, si es que los órganos no han sido transformados. El documento dirá que es mujer y el cadáver dirá que es hombre. Se pasa de una pauta objetiva a una meramente subjetiva.

Es elocuente cómo esta argumentación muestra preocupación no por los derechos de las personas trans, si no por sus cadáveres. Al mismo tiempo enfatiza la necesidad de un criterio “objetivo” (y natural) para definir el género. El orden “objetivo” y “natural” fue el pretexto con el que, por poner sólo un ejemplo, se pretendió excluir a las mujeres de cualquier otra actividad que no fuera tener hijos y lavar los platos. Justamente porque queremos dejar de ser “objetos” para pasar a ser “sujetos” de derechos es que impulsamos esta Ley. Por otra parte, si tanto preocupa a La Nación establecer el modo de reconocimiento del cadáver de una persona trans (más que señalar con alarma el creciente índice asesinatos de los que son víctimas) podría comenzar por pensar en su rostro. Si la Ley de Identidad es aprobada, el rostro y los ojos de esa persona dirá que tenía un nombre; y su documento no dirá otra cosa. Pero si quien escribe la nota es incapaz de tal gesto, es justo recordarle que el principal criterio de identificación adoptado por nuestro sistema legal se basa en el “Sistema Argentino Dactiloscópico Vucetich” y que el avance tecnológico aporta incesantemente herramientas para optimizar la utilización de los sistemas clásicos —digitalización, lectores ópticos, etc.—, al tiempo que aporta nuevos y sofisticados modos de identificación de las personas que no se verían afectados por los cambios promovidos por la Ley de Identidad.

Quienes  creemos en la igualdad de derechos y en el derecho a ser diferentes, también creemos profundamente que con esta Ley habrá menos problemas de identificación de cadáveres porque habrá menos muertes, menos vidas arruinadas por el desprecio y el maltrato social,  más proyectos de vida dignos de ser vividos lejos de las camillas de la morgue, en las calles, en las escuelas, en las familias, en todo nuestro país.

Podés leer la nota completa de La Nación haciendo click aquí.

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100% Diversidad y Derechos – Lesmadres: No hay consenso para la Ley de Reproducción Asistida.

09/11/2011

 La cámara de diputados cuenta ahora con dos dictámenes diferentes para el tratamiento de la Ley de reproducción asistida. Uno propone acceso universal e igualitario a las técnicas de reproducción asistida y obtuvo dictamen de mayoría en la Comisión de Legislación General durante agosto de este año. El otro exige diagnósticos de infertilidad, contiene disposiciones que vuelve imposible la operatividad de la norma y obtuvo despacho hoy por la tarde en la comisión de Presupuesto.

Sobre el proyecto que obtuvo dictamen en la Comisión de Presupuesto, Florencia Gemetro, integrante de Lesmadres aseguró:“Este proyecto es discriminatorio y excluyente. La solicitud de diagnósticos de infertilidad es un requisito que no podemos cumplir. Además, vuelve inaccesibles las técnicas ya que ocasiona inconvenientes para la donación de material biológico. Es preciso avanzar sobre un criterio integral de salud, sin patologizar, y en función de toda la ciudadanía, de acuerdo a los estándares nacionales e internacionales de Derechos Humanos reconocidos legalmente por las normativas nacionales vigentes”.

En relación al mismo proyecto, Martín Canevaro, Presidente de 100 % Diversidad y Derechos manifestó: “De sancionarse el dictamen, en la práctica, la ley sería un retroceso respecto a la realidad actual en muchos aspectos. La cobertura de los tratamientos se torna abstracta porque sería casi imposible la donación de óvulos y espermatozoides aún para quienes pudieran pagar esos tratamientos en forma privada. Además, el dictamen tiene problemas técnicos en las definiciones del consentimiento informado y de conceptos médicos . Es preciso resituar el debate en función de lograr la democratización del acceso a las tecnologías reproductivas. Es necesario que la ley no excluya las realidades que hoy ya existen”.

Mientras tanto en la legislatura porteña se obtuvo ayer un despacho de mayoría que garantiza la cobertura medico-asistencial integral de los tratamientos de reproducción humana asistida en los tres subsectores del sistema de salud amparando el derecho igualitario de todas las personas a acceder a las técnicas de reproducción asistida sin distinciones por orientación sexual o estado civil.

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100% Diversidad y Derechos: Ley de Identidad de Género Ya! El proyecto obtuvo dictamen en las comisiones de Legislación General y Justicia.

El martes 8 de noviembre, en reunión plenaria de las Comisiones de Legislación General y de Justicia de la Cámara de Diputados de la Nación obtuvo dictamen el proyecto de Ley de Identidad de Género. Esto permitirá que la iniciativa pueda ser debatida y votada en el recinto de la cámara baja este año.

El proyecto que obtuvo dictamen fue acordado e impulsado por el conjunto de las organizaciones trans y de diversidad sexual y contó con un amplio y plural respaldo de los diferentes bloques políticos.

Desde 100% Diversidad y Derechos celebramos este día histórico, hemos dado un paso muy importante.  Argentina se acerca a la posibilidad de contar con una norma de avanzada que permitirá a las personas trans ejercer su derecho a la identidad y les restituirá el derecho a la salud integral. Queremos reconocer el apoyo plural al proyecto de Ley de Identidad de Género y saludamos y compartimos nuestra alegría con todas las organizaciones LGTB que venimos trabajando para que esta Ley sea una realidad.

100% Diversidad y Derechos ha logrado hasta el momento, y por vía judicial, que catorce personas trans puedan rectificar su nombre y sexo en el DNI. El cambio en los datos registrales permite el acceso a derechos que antes estaban vedados, a la vez que constituyen hitos de reconocimiento estatal a la identidad autopercibida y fortalecen el camino hacia una ley que amplíe los derechos hacia todas las personas trans.

Luego de la XX Marcha del Orgullo LGTBIQ, que reunió a más de 200.00o personas y donde entre otros reclamos se exigió la sanción dela Leyde Identidad de Género, las/os diputadas/os miembros de las comisiones de Legislación General y de Justicia firmaron el dictamen que sintetiza las distintas iniciativas presentadas.

100% Diversidad y Derechos celebra, también, la construcción de consensos que permitió lograr el paso fundamental para que el Proyecto de Ley sea tratado en la Cámara de Diputados de la Nación.

Alba Rueda, responsable del Área Trans de 100% Diversidad y Derechos, destacó que “El proyecto de Ley reconoce el derecho a la identidad de las personas trans como un derecho humano básico, que se podrá ejercer a través de un tramite administrativo, sin intervención judicial ni medica. El dictamen restituye el derecho a la salud integral ya que deroga el artículo 19  del Decreto/ Ley de Ejercicio Profesional de la Salud – firmado por el dictador Ongania – que impide a las personas trans acceder a tratamientos de hormonización y operaciones de reasignación genital. Por todo esto es urgente terminar con la mirada binaria, patologizante y estigmatizante del Estado sobre las identidades trans”.

Martín Canevaro, Presidente de 100% Diversidad y Derechos resaltó que “las personas trans no pueden esperar un día más en un contexto de judicialización, estigmatización, criminalización y patologización hacia su persona y en perjuicio de su calidad de vida. Por el contrario, este proyecto de ley busca expresar el  reconocimiento del Estado a la dignidad e identidad de género e iniciar un proceso de reparación de daños que ha sostenido históricamente”.

Ahora la principal tarea es trabajar juntos y juntas para que se pueda votar este año la media sanción en la Cámara de Diputados. En esa tarea vamos a  concentrar todos nuestros esfuerzos.

Aquí compartimos el dictamen que será discutido en el Congreso

Artículo 1º.- Derecho a la identidad de género. Toda persona tiene derecho:

  1. Al reconocimiento de su identidad de género.
  2. Al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género.
  3. A ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los prenombre/s, imagen y sexo con los que allí es registrada.

Artículo 2º.- Definición. Se entiende por identidad de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales.

Artículo 3º.- Ejercicio. Toda persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de prenombre e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.

Artículo 4º.- Requisitos. Toda persona que solicite la rectificación registral del sexo, el cambio de prenombre e imagen, en virtud de la presente ley, deberá observar los  siguientes requisitos:

  1. Acreditar la edad mínima de 18 años de edad, con excepción de lo establecido en el artículo 5º de la presente ley;
  2. Presentar ante el Registro Nacional de las Personas o sus oficinas seccionales correspondientes, una solicitud manifestando encontrarse amparada por la presente ley requiriendo la rectificación registral de la partida de nacimiento y el nuevo documento nacional de identidad correspondiente, conservándose el número original.
  3. Expresar el nuevo prenombre elegido con el que solicita inscribirse.

En ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.

Artículo 5º.- Personas menores de edad. Con relación a las personas menores de 18 años de edad la solicitud del trámite a que refiere el artículo 4º deberá ser efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor.

Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible obtener el consentimiento de alguno/a de ellos/as, se podrá recurrir a la vía sumarísima para que los/as jueces/zas correspondientes resuelvan, teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo a lo estipulado enla Convenciónsobre los derechos del Niño y enla Ley26.961 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Artículo 6º.- Trámite. Cumplidos los requisitos establecidos en los artículo 4º y 5º, el/la oficial público procederá, sin necesidad de ningún trámite judicial o administrativo, a notificar de oficio la rectificación de sexo y cambio de prenombre al Registro Civil de la jurisdicción donde fue asentada el acta de nacimiento para que proceda a emitir una nueva partida de nacimiento ajustándola a dichos cambios, y a expedirle un nuevo documento nacional de identidad que refleje la rectificación registral del sexo y el nuevo prenombre. Se prohíbe cualquier referencia a la presente ley en la partida de nacimiento rectificada y en el documento nacional de identidad expedido en virtud la misma.

Los trámites para la rectificación registral previstos en la presente ley son gratuitos y no será necesaria la intermediación de ningún gestor o abogado.

Artículo 7º.- Efectos. Los efectos de la rectificación del sexo y el /los prenombre/s, realizados en virtud de la presente ley, serán oponibles a terceros desde el momento de su inscripción en el/los registros.

La rectificación registral no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a la inscripción del cambio registral, ni las provenientes de las relaciones propias del derecho de familia en todos sus órdenes y grados, las que se mantendrán inmodificables, incluida la adopción.

En todos los casos será relevante el número de Documento Nacional de Identidad de la persona, por sobre el prenombre o apariencia morfológica de la persona.

Artículo 8º.- La rectificación registral conforme la presente ley, una vez realizada, sólo podrá ser nuevamente modificada con autorización judicial.

Artículo 9º.- Confidencialidad. Sólo tendrán acceso al acta de nacimiento originaria quienes cuenten con autorización del/a titular de la misma o con orden judicial por escrito y fundada.

No se dará publicidad a la rectificación registral de sexo y cambio de prenombre en ningún caso, salvo autorización del/a titular de los datos. Se omitirá la publicación en los diarios a que se refiere el artículo 17 dela Ley18.248.

Artículo 10.- Notificaciones. El Registro Nacional de las Personas informará el cambio de Documento Nacional de Identidad al Registro Nacional de Reincidencia; ala Secretaría del Registro Electoral correspondiente para la corrección del padrón electoral y a los organismos que reglamentariamente se determine.

Artículo 11.- Derecho al libre desarrollo personal. Todas las personas mayores de 18 años de edad podrán, conforme al artículo 1º de la presente ley y a fin de garantizar el goce de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa.

Para el acceso a los tratamientos integrales hormonales, no será necesario acreditar la voluntad en la intervención quirúrgica de reasignación genital total o parcial. En ambos casos se requerirá, únicamente, el consentimiento informado de la persona. En el caso de las personas menores de edad regirán los principios establecidos en el artículo 5º para la obtención del consentimiento.

Los efectores del sistema público de salud, ya sean estatales, privados o del subsistema de obras sociales, deberán garantizar en forma permanente los derechos que esta ley reconoce.

Todas las prestaciones de salud contempladas en el presente artículo quedan incluidas en el Plan Médico Obligatorio, o el que lo reemplace, conforme lo reglamente la autoridad de aplicación.

Artículo 12.- Trato digno. Deberá respetase la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre distinto al consignado en su Documento Nacional de Identidad. A su sólo requerimiento, el nombre adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados.

Cuando la naturaleza de la gestión haga necesario registrar los datos obrantes en el Documento Nacional de Identidad, se utilizará un sistema que combine las iniciales del nombre, el apellido completo, día y año de nacimiento y número de documento y se agregará el prenombre elegido por razones de identidad de género a solicitud del interesado/a.

En aquellas circunstancias en que la persona deba ser nombrada en público deberá utilizarse únicamente el nombre de elección que respete la identidad de género adoptada.

Artículo 13.- Aplicación. Toda norma, reglamentación o procedimiento deberá respetar el derecho humano a la identidad de género de las personas. Ninguna norma, reglamentación o procedimiento podrá limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio del derecho a la identidad de género de las personas, debiendo interpretarse y aplicarse las normas siempre, a favor del acceso al mismo.

Artículo 14.- Derógase el inciso 4º del artículo 19 de la ley 17.132.

Artículo 15.- Comuníquese, etc.

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Luz verde para tratar la Ley de Identidad de Género en la Cámara de Diputados.

El proyecto de ley de Identidad de Género, que habilita a modificar el sexo y el nombre de pila en registros públicos, por el solo pedido de la persona interesada, logró dictamen en un plenario de comisiones de Legislación General y de Justicia, gracias al apoyo de la mayoría de los diputados. “Significa la posibilidad de avanzar en la construcción de una sociedad más justa”, afirma Juliana Di Tulio, diputada del FpV. “Es un día histórico, aunque algunas de nosotras lo logramos con amparos, queremos que todas las compañeras trans puedan tener su derechos reconocidos por el Estado”, dice la militante Alba Rueda. Emitido por Visión Siete, noticiero de la TV Pública argentina, el martes 8 de noviembre de 2011.

Fuente: Visión 7 – TV Pública.

 

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Reconocimiento igualitario: “La voluntad procracional fue de las dos”

Andrea Majul y Silvina Maddaleno de 100% Diversidad y Derechos junto a sus hijos trillizos Abril, Jazmin y Santiago en una entrevista sobre Familias Comaternales y Reconocimiento Igualitario en el programa de TV de Canal 7 “MédicosxNaturaleza”,  conducido por Dolores Cahen D’ Anvers.

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